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La acusada de matar a su bebé en un hotel de Santiago reconoce que lo hizo porque creía que encarnaba "el mal"

La mujer, que sufre esquizofrenia paranoide, asegura que oyó "voces telepáticas" que le decían que "salvaría al universo" si cometía el crimen, ocurrido en agosto de 2015

La acusada, Marisol Fabiola Raue Ortega (izquierda), durante la primera sesión del juicio que se celebró este martes en los juzgados de Santiago de Compostela. XOÁN REY (EFE)

La acusada, Marisol Fabiola Raue Ortega (izquierda), durante la primera sesión del juicio que se celebró este martes en los juzgados de Santiago de Compostela. XOÁN REY (EFE)

Marisol Fabiola Raue Ortega, la mujer acusada de dar muerte a su bebé de seis meses en la habitación de un hotel de Santiago de Compostela, ha reconocido este martes los hechos, que, según dijo, se debieron a una "crisis" de su enfermedad, esquizofrenia paranoide, por la que oía "voces telepáticas" que le decían que debía matar a su bebé.

La Fiscalía solicita por este presunto asesinato con la agravante de parentesco, pero con la eximente completa de trastorno mental, que esta persona sea ingresada por un plazo de 25 años en un centro psiquiátrico penitenciario, mientras que la defensa reclama la libre absolución al entender que la eximente completa "conlleva una sentencia absolutoria".

En la primera sesión de este juicio que se celebra desde este martes en los juzgados compostelanos, la investigada ha admitido que, tal y como relata el escrito de acusación, tumbó al bebé, una niña, sobre la cama, procedió a presionar con sus dedos la zona cervical de la pequeña para que dejase de respirar y después la cubrió con una toalla sobre la que colocó piedras en sus esquinas.

Durante su declaración, la acusada ha relatado los días que pasó en la capital gallega con motivo de su propia participación, y la de su marido, en un congreso organizado por el Instituto Gnóstico de Antropología en la ciudad durante la última semana de agosto de 2015.

Sobre el principio del viaje, días antes de la jornada de los hechos, ha contado esta mujer que se sentía "contenta", al ser la visita a Santiago, puesto que este era el "primer viaje que hacíamos con la niña" ya que residían en Alemania.

Sin embargo, pasados unos días empezó a sentirse "mal" y se puso "celosa" de la exesposa de su marido, de modo que "me vino como una crisis y por eso discutí", motivo por el cuál se quiso ir a Alemania, y según relató llegó a ir hasta en dos ocasiones al aeropuerto para volar hacia su casa, idea de la que finalmente desistió.

Tras ello, ha contado cómo discutió con su marido, llegando a pegarle con "un zapato", aunque ha insistido en que en realidad ella no quería "hacerle daño ni a mi marido ni a mi hija".

Tras esa discusión, su marido visitó la ciudad de Compostela y ella se quedó en el hotel, en el que también se alojaban otros participantes en el Congreso.

Mientras estaba en la cafetería del establecimiento con una de las parejas que asistían al Congreso, el hijo de ellos, de aproximadamente un año, "le puso el dedo en el ojo a mi niña", por lo que ella pensó que su hija "era mala".

"Oía una voz telepática que me dijo que tenía que matar a mi hija" y que salvaría "el universo" si mataba a su bebé que encarnaba el "mal".

Durante el interrogatorio, Marisol Fabiola Raue ha contado que ésta no fue su primera "crisis" en la enfermedad, ya que en junio de 2014 experimentó otra crisis que hizo que, sin motivo aparente, se fuese de la ciudad y viviese cinco días fuera, situación que su marido denunció a la policía.

Según ha contado, esos días los pasó con "un mendigo" que la violó por lo que desconoce si el padre biológico del bebé era su marido o este mendigo, ya que "podrían ser ambos".

En la sesión de este martes por la mañana también han declarado como testigos, tres personas que participaban en el Congreso Gnóstico.

Una de las mujeres dormía en la habitación contigua a la de la acusada y fue quien descubrió que la niña no respiraba, por lo que pidió ayuda a su marido, experto en primeros auxilios y que intentó "resucitar" al bebé.

Los otros dos testigos, el marido de la primera compareciente y otro compañero, han descrito cómo intentaron reanimar a la niña, pero uno de ellos ha recordado como en el momento en el que le dijo a la acusada "tranquila, parece que va a respirar", la propia madre se abalanzó sobre el cuerpo del bebé y "le puso la mano a la altura del cuello", por lo que la apartaron de allí.