La junta directiva de Auxilia-Lugo ha convocado una concentración de protesta “por la falta de digilencia de la Consellería de Cultura” a la hora de habilitar una solución que permita al colectivo de discapacitados acceder al Centro Arqueológico de San Roque sin necesidad de solicitar ayuda.
Se quejan porque la titular de este departamento del Gobierno autonómico, la nacionalista Ánxela Bugallo, no ha sido capaz de cumplir su compromiso un año después de la apertura de este museo, que muestra in situ los restos romanos encontrados en esa zona de la ciudad.
Auxilia recuerda que el centro abrió sus puertas en mayo de 2007, a pesar de que incumplía claramente la Lei Galega de Accesibilidade. El mismo día de la inauguración, la titular de Cultura se comprometió a solucionar el problema de los accesos, para facilitar que los discapacitados pudiesen visitar el museo. Sin embargo, transcurrido un año, las obras todavía no han comenzado.
Compromiso incumplido
De hecho, Auxilia convocó una concentración de protesta para el mes de diciembre, pero finalmente no llegó a realizarse porque la Consellería de Cultura se comprometió a solucionar el problema en los primeros meses de 2008.
Sin embargo, después de un año de gestiones, este colectivo considera la demora como “una tomadura de pelo y una falta de respeto al colectivo de personas con movilidad reducida de Lugo, pues las actuales condiciones de accesibilidad rozan el esperpento”, subraya en un comunicado.
Esta situación “hace que Auxilia haya perdido la confianza en la Consellería de Cultura”, por lo que se ha visto obligada a “tomar el camino de la movilización, para tratar de evitar que, al igual que ocurrió el pasado año, las personas con discapacidad o movilidad reducida que este verano visiten la ciudad tengan que quedarse a las puertas del centro arqueológico o se vean obligadas a jugarse el tipo para poder entrar”.
El delegado de la Consellería de Cultura, Juan José Molina, aseguró que la solución al problema de accesibilidad del museo de San Roque está cerca. Después de estudiar la propia distribución arquitectónica del edificio, con la colaboración del propio autor del proyecto, el arquitecto Santiago Catalán, se ha optado por la instalación de un elevador de sillas de ruedas en el mismo hueco de las escaleras.
06/05/2008