El Banco Central Europeo (BCE) sigue fiel a su mandato de velar por la estabilidad de precios en la zona euro y decidió este jueves mantener los tipos básicos de interés en el 4%, tal como esperaban los mercados financieros.
La institución europea mantuvo también la facilidad marginal de crédito, por la que presta dinero a las entidades, en el 5%, así como la facilidad de depósito, por la que remunera el dinero, en el 3%.
Las presiones inflacionistas siguen siendo el principal argumento para no modificar las tasas. En este sentido, el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, insistió en que se espera que los precios se mantenga elevados "por un período corto de tiempo" antes de volver a disminuir de forma gradual.
Los alimentos y la energía sostienen la inflación
Para el BCE, los productos agrícolas y la energía siguen siendo los principales factores de encarecimiento de los precios.
En este sentido, el barril de petróleo Brent batió este jueves un nuevo récord en Londres al cotizarse a 122,79 dólares, impulsado por la debilidad de la moneda estadounidense y el temor a una escasez. El crudo de referencia para Europa recuperó en mayo su senda alcista, después de tomarse un respiro durante los últimos días del mes anterior.
Crecimiento económico moderado
Trichet destacó además que la ralentización del crecimiento económico es moderada en la zona euro, aunque el nivel de incertidumbre resultante de la agitación de los mercados de capitales "sigue siendo inusualmente alto".
Por este motivo, el máximo responsable de la entidad financiera aseguró que mantienen "una una posición de alerta permanente".
Por su parte, el Banco de Inglaterra decidió dejar inalterados también sus tipos de interés en el 5%, después de haber bajado las tasas en abril, febrero y diciembre del año pasado un 0,25% en cada ocasión.
08/05/2008