Los sindicatos presentes en el comité de empresa de Draka Cables rechazaron este martes el plan social presentado por la multinacional holandesa para su factoría de Mos (Pontevedra). Consideran "inviable" y una "cortina de humo" que la empresa pretenda recolocar al 80% de la plantilla -compuesta por más de un centenar de trabajadores- una vez que se produzca el cierre de la factoría.
Según informó el secretario xeral de la federación del metal de UGT-Galicia en la comarca de Vigo, José Antonio Álvarez, el encuentro se prolongó durante cuatro horas y concluyó con el rechazo frontal de las centrales sindicales al plan elaborado por Draka Cables. "Es todo mentira pero se creen que somos desconocedores de la propia realidad económica de Galicia", indicó Álvarez, quien insistió en que "los parámetros que usan en el plan no son correctos".
En este sentido, el representante sindical explicó que el plan social presentado por la consultora MOA BPI Group prevé la recolocación de trabajadores en sectores como la construcción, que en la actualidad "está en retroceso", o en el naval, que se encuentra "saturado". Por el contrario, criticó que este plan no incluya posibles prejubilaciones entre la plantilla o compensaciones económicas a los afectados.
Cierre a final de año
José Antonio Álvarez hizo hincapié en que Draka Cables "quiere cerrar la fábrica sin dañar la imagen de la compañía", aunque advirtió de que "eso no va a posible". Por ello, los sindicatos exigieron la entrega de los contenidos del plan social por escrito, ya que en la reunión de esta tarde se dio a conocer únicamente a través de diapositivas.
En cuanto a la posibilidad de trasladar parte de la producción de otras factorías a la de Mos, el representante de UGT lamentó que la propia empresa defienda "que no es rentable económicamente". "También nos consta que hay grupos inversores interesados, pero ellos se niegan a informarnos", subrayó José Antonio Álvarez.
Por el contrario, Draka Cables reiteró -según fuentes sindicales- su intención de cerrar la factoría pontevedresa antes de final de año, aunque está previsto que la producción concluya alrededor del mes de junio. La compañía holandesa aludió como principal motivo de esta decisión a la deslocalización provocada por la huida de clientes hacia el norte de África y Europa del Este.
Más movilizaciones
La planta de Draka en Mos, dedicada a la producción de cableado para la automoción, es la única de las tres factorías de esta multinacional en España que se ve afectada por esta situación. Las otras dos fábricas de la multinacional holandesa, situadas en Camargo (Cantabria) y Santa Perpètua de Mogoda (Barcelona), mantendrán el ritmo de trabajo actual.
Mientras, los tres sindicatos no descartan retomar el calendario de movilizaciones contra el cierre de la fábrica. La primera de estas protestas
se realizó el pasado 29 de abril, con una huelga en la que se paralizó por completo la producción de la planta pontevedresa, y que contó con el apoyo de representantes municipales.