El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, recogió este martes parte de las reivindicaciones gallegas respecto a la reforma de la financiación autonómica, al destacar la necesidad de incluir como variables las "variaciones de población, su dispersión territorial, el envejecimiento o la insularidad".
En su discurso ante el primer pleno del Senado en esta legislatura, Zapatero dijo también que en el nuevo modelo las Comunidades Autónomas deberán implicarse más en la recaudación fiscal para sufragar sus gastos, en la línea de conseguir la suficiencia financiera, algo que también defienden los tres partidos con representación en el Parlamento gallego y el Gobierno de la Xunta.
Junto a una mayor corresponsabilidad fiscal, el presidente abogó por una solidaridad interterritorial "más transparente" y vinculada a la dotación de infraestructuras y a la garantía de que habrá fondos suficientes para prestar los servicios públicos a los ciudadanos en condiciones de igualdad.
Atendiendo a las palabras de Zapatero, las líneas del Ejecutivo central para el nuevo modelo de financiación autónomica no parecen desviarse de las bases de la propuesta gallega, aunque todavía no se han comenzado a negociar las peticiones concretas de unos y otros.
Reformar ''a la mayor velocidad posible''
La intención del Ejecutivo socialista es conseguir reformar el sistema de financiación autonómica "a la mayor velocidad posible", por lo que este asunto centrará el debate de "los próximo meses" y confió en "alcanzar un acuerdo entre todos".
El portavoz del PP, Pío García Escudero, se ha mostrado dispuesto al diálogo, pero ha advertido de que los pasos dados hasta ahora han roto un sistema "aceptado por todas las Autonomías para convertir este asunto en un sudoku con una solución que no parece ni próxima ni posible, ya que ni siquiera los socialistas se ponen de acuerdo".
Las prisas parecen venir sobre todo de las formaciones catalanas, que instaron a Zapatero a cumplir el Estatut, que establece que la reforma del sistema de financiación debe estar lista para el 9 de agosto. De lo contrario, aseguran que se violaría la ley y se perjudicaría no sólo al gobierno catalán, sino a todas las Comunidades.
Compromisos particulares con Galicia
Por otra parte, Zapatero garantizó el compromiso del Ejecutivo con las infraestructuras para Galicia "por encima de cualquier circunstancia", en respuesta al portavoz del BNG en la Cámara Alta, Xosé Manuel Pérez Bouza, y mostró su voluntad de fomentar la protección de todas las lenguas cooficiales.
Previamente, el senador nacionalista había asegurado al presidente su disposición al diálogo, pero puntualizó que el éxito o el fracaso del mismo dependerá de que el Gobierno esté en disposición de dar solución a cuestiones importantes para Galicia, entre las que incluyó, además de las infraestructuras, la reforma de la Ley Electoral o el aumento del nivel de autogobierno.
Los estatutos y el 'Plan Ibarretxe'
Por su parte, el PNV centró su intervención en la propuesta soberanista del lehendakari, Juan José Ibarretxe, y pidió un acuerdo "blindado" entre el Estado y Euskadi que supere el Estatuto de Gernika.
La respuesta de Zapatero, que recibirá el 20 de mayo a Ibarretxe en la Moncloa, ha sido tajante al sostener que dialogará con el lehendakari "hasta la extenuación", pero sólo para reconducir su "ocurrencia" a la racionalidad y la legalidad constitucional.
Cualquier reforma estatutaria que llegue a las Cortes, recordó, debe seguir unas pautas que están bien establecidas: un alto consenso en origen y el respeto a la Carta Magna.