Hillary Clinton, que se alzó este miércoles con una rotunda victoria en las primarias de Virginia Occidental, quiere que este triunfo sirva para que los más agoreros se replanteen el futuro de la campaña electoral demócrata. Clinton obtuvo el 68% de los votos, frente al 27 de su rival, Barak Obama.
"Estoy más decidida que nunca a seguir en esta campaña", dijo esta noche Hillary, quien salió al paso de los críticos que insisten en que debe retirarse y aseguró que "esta campaña ha sido buena tanto para el partido Demócrata como para el país". "Soy la candidata más fuerte y seré la presidenta más fuerte", agregó Hillary.
Mi reino por 28 delegados
Los estrategas de su campaña, de inmediato, se multiplicaron para exponer la importancia de Virginia Occidental, un estado que junto con Ohio, Pensilvania, Florida o Michigan, ha demostrado su capacidad de hacer la diferencia en las elecciones generales, debido a lo cambiante de su voto.
Sin embargo, la mayoría de los analistas no cree que la victoria en este estado pueda evitar que Obama, que lleva unos 200 delegados de ventaja, se haga con la candidatura presidencial. Virginia sólo aporta 28 delegados para la Convención de Denver en agosto, e irán repartidos proporcionalmente entre los dos candidatos.
De hecho, la distancia con su contendiente por la candidatura presidencial demócrata es ya matemáticamente insuperable, aunque gane las seis primarias pendientes hasta el 3 de junio.
El partido está con Obama...
En este momento, la elite del Partido Demócrata ha comenzado a cerrar filas en torno al senador por Illinois, que ha conseguido el apoyo de 26 "superdelegados" (personalidades del partido y funcionarios electos) en la última semana.
A ese ritmo, Obama podría alcanzar los 2.025 delegados necesarios para lograr la candidatura en tres semanas, cuando se terminen las primarias.
... pero Hillary no quiere rendirse
A pesar de estas evidencias matemáticas, Fabiola Rodríguez, directora de comunicación para el mercado hispano de la campaña de Clinton, aseguró hoy que la aspirante a la Casa Blanca pretende seguir "hasta el final".
La propia Hillary adelantó la semana pasada que continuaría peleando "hasta que haya un candidato" y tras la victoria de esta noche, Howard Wolfson, el director de comunicaciones de su campaña de Clinton, opinó que los "superdelegados", quienes al final tendrán la última palabra en la decisión del candidato, deben de replantearse sus apoyos.
14/05/2008