El último balance tras el terremoto de 7,8 grados en la escala Richter que el lunes sacudió el suroeste de China sitúa en 20.000 la cifra de muertos. Las autoridades del país dan por fallecidos a unos 7.700 vecinos del distrito de Wenchuan, epicentro del seísmo, al confirmar que sólo 2.300 personas han sobrevivido a la catástrofe.
Pero la cifra oficial hasta ahora marca 14.866, sin contar los probables fallecidos en Yingxiu, además de 40.000 sepultados entre los escombros y desaparecidos, además de 26.000 hospitalizados, según el último informe de las autoridades locales.
“La situación en Yingxiu es todavía peor de lo esperado”, ha explicado un funcionario local. En la vecina ciudad de Shuimo, donde viven 20.000 personas, carreteras y puentes quedaron gravemente dañados por el seísmo, por lo que los equipos de rescate no han podido llegar, y la población se encuentra muy necesitada de alimentos, medicinas y agua.
La lluvia no ayuda
“Muchas ciudades y pueblos del distrito (de Wenchuan) han sido reducidos a escombros”, ha explicado Wang Yi, oficial de la tropa de la policía armada que cubre esa zona.
Más de 50.000 efectivos del Ejército de Liberación Popular (ELP, el mayor del mundo con 2,3 millones de efectivos) trabajan a contrarreloj para intentar rescatar a los supervivientes de esta catástrofe transcurridas 48 horas desde el seismo.
Ante la dificultad de acceder a la zona del desastre, alrededor de 100 soldados de elite saltarán en paracaídas en breve para iniciar las labores de socorro.
Los paracaidistas, seleccionados entre una fuerza especial aerotransportada, están reunidos en un aeropuerto militar en Chengdu, capital provincial de Sichuan. Las autoridades chinas tenían previsto enviar a estas tropas este martes, pero las duras condiciones meteorológicas lo impidieron.
Pekín se desespera
El Gobierno chino se ha volcado para llegar a la zona devastada y ayudar a las víctimas. Este miércoles ha lanzado una operación a gran escala con fuerzas del Ejército y de la policía, además de los servicios sanitarios.
Más de 800 policías llegaron al distrito de Wenchuan, epicentro del seísmo y que había quedado aislado por debido deslizamientos de tierra y desprendimientos de rocas.
También han accedido a la zona las primeras tropas, en concreto 200 soldados del Ejército de Liberación Popular, que llegaron hoy a Yingxiu, otra de las localidades que se encontraba incomunicada.