A estas horas todavía no hay constancia en el medallero español del oro que el sábado logró, fajándose con un periodista sudamericano, Letizia Ortiz: en la vida, como en el deporte, también se va retratando uno. Dirigiéndose en campechanía borbónica a la plebe, preguntó la señora Ortiz a un periodista de qué medio era. Contestó el buen hombre, y quiso saber además quién se lo preguntaba, probablemente porque ya hay en sus latitudes suficientes chupópteros como para también saberse de memoria los de España. Triste y ofendida, sólo acertó a contestar: “¡Yo soy una princesa!” (“¿una galleta?”, debió de pensar el tipo). Lo que sigue fue muy normal: se marchó a la carrera con su marido en un gesto muy español de “habrase visto”. Si allí no sabían de su abolenga condición, para qué estar, para qué haberse casado con quién se casó. La reacción, si se estudia con interés científico, es fantástica. A la pregunta de quién es usted y para qué medio trabaja, muy oportuna en una sala de prensa, Letizia Ortiz exclama enfadada: “¡Yo vivo del cuento!”. O mejor aún: “¡Yo soy una princesa de un cuento de hadas!”. Se confunde la realidad y la ensoñación, quizás porque la monarquía no es otra cosa que eso. Tampoco el periodista estuvo muy rápido. A la respuesta de “¡Yo soy una princesa!” cualquier hombre, en cualquier discoteca, diría: “Tú serás mi baby, sólo tú mi baby”.
16/08/2008
Lo que es muy español es la envidia, y los malos profesionales...Aprenda a escribir un buen artículo y no haga méritos para que lo contraten en un programa basura...que gracias a Dios, ya quedan pocos...osea que a darse prisa y a escribir "pestes" de la princesa, por cierto mucho mejor periodista que los que escriben cosas como estas...Tan ridículo...que verguenza
A ver si respetais el derecho a la libertad de expresión y publicais este mensaje...
Perfecto, envidia ... de que? La que hizo un ridiculo que da vergwenza ajena fue Leticia Ortiz. En el momento en que tienes que presentarte como "princesa", ... se te ve el plumero.
Y a ver si se respeta el derecho a la libertad de expresion, aunque no tiene nada que ver con el caso, y se publica este mensaje.