El fuerte viento ha provocado la caída de diversos árboles en carreteras de la red viaria de las provincias de La Coruña, Lugo y Pontevedra, pero no causaron accidentes, según la información facilitada a Europa Press por Emerxencias 112.
La Dirección Xeral de Protección Civil de la Consellería de Presidencia advirtió de un fenómeno meteorológico adverso de nivel naranja por mar de fondo y viento en el mar que afectará este jueves a las aguas costeras de las provincias de A Coruña, Lugo y Pontevedra a partir de este mediodía, según las predicciones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
Las provincias de Lugo y A Coruña fueron las que más caídas de árboles en carreteras contabilizaron. En Lugo, un árbol obstaculizó la circulación en la carretera en Xove, a un kilómetro de la playa de Esteiro, en sentido Monte Faro. Además, personal del departamento de Vías y Obras de la Diputación de Lugo también tuvo que desplazarse a las ocho de la mañana hasta el lugar de Oirán, en el municipio de Foz, para retirar de la calzada un árbol que interrumpía la circulación en la carretera provincial DP-3101.
En el puente de Vilanova de Lourenzá, en la N-634, efectivos del servicio de Conservación de Carreteras, que depende del Ministerio de Fomento, tuvieron que retirar de la carretera, cuando faltaban diez minutos para las nueve de la mañana, un tronco que se le había caído a un camión de transporte de madera. Hasta ese punto también se desplazó una patrulla de la Guardia Civil de Tráfico, para alertar a los conductores de la presencia del obstáculo.
Debido al fenómeno meteorológico, la práctica totalidad de la flota de bajura del litoral coruñés y lucense permanece amarrada a puerto. En el litoral de la provincia de Lugo los barcos pequeños permanecieron en puerto y sólo salieron algunos de arrastre.
Los barcos de bajura de A Mariña permanecen amarrados a puerto desde el pasado lunes, a causa de las condiciones climáticas, pero la situación este jueves, según José Ramón Val, delegado provincial de la Consellería de Pesca, es todavía peor, lo que también obligaba a regresar a tierra a la flote de arrastre de litoral.
30/10/2008