En Lugo acabamos de celebrar la Semana de la Magia y el alcalde se ha sumado a la celebración con la cuestión de confianza que se sacó de la chistera, haciendo uso de una reforma legal pergeñada en su día por Aznar. ¡Qué cosas tiene el destino!
Cuando me enteré del truco, la primera reacción fue hacerle la ola a Orozco, cierto que el PSOE podía haber prorrogado las cuentas de este año, pero necesitaba un presupuesto nuevo en año de elecciones.
Por ello hizo el paripé de intentar un acuerdo con la oposición que ni quería ni podía obtener. Ahora se explican muchas cosas, por ejemplo el escaso tiempo que tuvo la oposición para estudiar el documento: Orozco no quería negociar, quería imponer un trágala.
Así las cosas, falta saber qué hará el año próximo, puesto que su último año parece abocado a una prórroga, salvo que el BNG vuelva a casa en la Navidad de 2010.
Una vez reflexionado sobre el asunto, no tengo tan claro que el único beneficiado, ni siquiera el más beneficiado, sea Orozco, al contrario, su jugada ha conseguido que los lucenses visualicen un gobierno en minoría y con escasa capacidad de maniobra, algunos incluso ven en su argucia una burla a los ciudadanos.
El PP, con Barreiro al timón, ha conseguido poner de manifiesto que sí es una alternativa de gobierno y que está dispuesto a dar un paso al frente, algo que, sin duda, ha conseguido levantar la paletilla a muchos simpatizantes del PP y a la vez ha dejado al Bloque en un clamoroso fuera de juego.
Al BNG municipal, a cuatro meses de unas elecciones donde Quintana se juega continuar en su Citroën sin minibar, no le permitieron otra cosa que salir con el rabo entre las piernas: triste final para un grupo que hizo, hasta la fecha, una oposición seria. Pero cuando había que entrar a matar salieron por pies del albero.
Lage, en el que algunos tenían tantas esperanzas como los caballeros Jedi en Anakin Skywalker, también cayó en el Lado Oscuro no sé si por convicción o coacción.
Pues nada, luego del papelón del Bloque local, que vuelve a ser más que nunca “os do non”, sólo queda esperar que algún día aparezca también un Luke Skywalker (hijo de Anakin, para los no iniciados) que se crea de verdad que por encima de los intereses de partido están los intereses de los lucenses.
Por eso, según mi criterio, Orozco y el PP salen fortalecidos de la Semana de la Magia, el BNG, en cambio, se ha dejado muchos pelos en la gatera. Lo siento por Anakin porque quizás, sólo quizás, si tuviese capacidad de decisión su postura hubiese sido otra.
11/11/2008