MIRA LUGO/Lunes

Obamizados


Etiquetas: publicidad, inauguraciones, elecciones, efecto Obama, Mira Lugo, Grial Parga

10/02/2009 - Grial Parga

LA COLA del huracán Obama llega hasta Galicia como nunca se había visto. La expresión ''la cagué'', que es una traducción perfectamente válida para la autoinculpación que usó el presidente norteamericano esta misma semana, pertenece al libro de citas del nuevo liderazgo internacional; de sinceridad poco corriente que lleva incorporada un arma de doble filo: por un lado se puede ver como valiente y honesto, por el otro como ingenuo y desinformado. Todo va a depender de las simpatías del elector por quien reconoce que algo falló en algún punto.

La casualidad ha hecho que nos haya tocado un caso práctico. Núñez Feijóo fue un poco más suave en el vocabulario pero igual de eficaz en su determinación. Se refirió como un ''error'' a algo que se parecía extrañamente a lo que le había pasado a Obama.

La gran diferencia entre los dos casos es que el de Ourense fue poco antes de unas elecciones y en plena precampaña electoral, y el de Estados Unidos con la confi anza intacta en un Nuevo Orden Mundial.

Es sabido que para que un político reconozca un error en público (y estando en ejercicio) tiene que tener el viento a favor o estar encima de un tsunami, así que hay que ser justos y reconocer que Alberto Núñez Feijóo -tal como está el patio de su casa- está valiente. Y todavía no sumé lo que le dijo a su madre.

Pero no todo está impregnado de la nueva política. Esta pasada semana en Lugo hubo un acto que quedó sin obamizar: la presentación del nuevo puente sobre el Miño con la ministra de Fomento en cabeza de cartel.

Si el huracán Obama llevase todo lo que tenía que llevar, alguien en ese acto solemne reconocería un retraso, pediría disculpas porque es una promesa aplazada o simplemente no presumiría de inversión y modernización. Para que estuviésemos obamizados en esta esquina del mundo tampoco haría falta una autoflagelación en público; nos conformaríamos con que se asumiera la tardanza, o el pésimo nivel de infraestructuras que arrastramos, o que la culpa no es -siempre- de los demás.

La inauguración (como concepto) en tiempos de elecciones siempre lleva consigo un contrapeso peligroso al que nadie está dispuesto a renunciar.

A la publicidad del gasto que lleva implícito y a la foto tan bonita que le acompaña en los periódicos, le contrarresta lo mal que viste la fecha y la susceptibilidad de que al personal se le quiere vender la moto. En casos como el del puente sobre el río Miño o la mítica pasarela peatonal -que muestra un esqueleto terrorífico- evitaría las inauguraciones y, sobre todo, las placas.

3'4 (5 votos)

Para valorar comentarios debes estar registrado.


Acceder Crear usuario

No puedes valorar tus propios comentarios.



Ya has valorado este comentario



¿Comentas?

Serán borrados los comentarios que contengan insultos y/o contenidos inadecuados.
Para cualquier duda, consulta la guía de comentarios.


Acceder Crear usuario

Puedes comentar sin tener que crear un usuario, pero es recomendable si quieres acceder a todas las funcionalidades de los comentarios (votaciones, karma, foto personalizada)





captcha

Cambiar por outro


Un poco de HTML está bien
Puedes usar algunas etiquetas HTML <a></a>, <b></b>, <s></s>, <u></u>, <i></i>