A José Alonso


Etiquetas: José Alonso, obituario

20/03/2009 - Marisa Mármol

¡Extra! ¡Extra! Usan los periodistas esta palabra cuando consideran un hecho que se sale de lo corriente, del día a día; extra e imprevisto fue la noticia de tu muerte y que se extendió como la pólvora. Cuántas noticias serían un extra en tu larga vida de periodista. Cuarenta años son muchos, muchos años.

Aunque te jubilaste hace unos meses se ve que llevabas el gusanillo de la comunicación
en la sangre y todo lo que fuese cultura y su divulgación te mantenía vivo y con un gran aliciente. Dar una conferencia en Madrid te llevó a estas tierras y allí te sorprendió la traidora muerte.

Querida Esther, quiero acompañarte en tu dolor de estos terribles momentos, aunque esto no es posible, porque no hay nada que pueda mitigar este trance, pero que sepas que cuando yo pasé por la muerte de mi querido hijo Miguel, Alonso fue uno de los que siempre me acompañó, con una palabra cariñosa y de consuelo: "Valía mucho", "era un chaval excelente", lo echamos mucho de menos, son pequeñas cosas que te agrada oir y aunque
no sean ciertas te llenan de satisfacción. Nada se sabe del trance espantoso de la muerte, sólo que ella y la vida son consustanciales al ser vivo, pero pienso que en medio de este gran misterio y antes de entregar su alma a Dios pensaría:

Me duele dejar a mis seres queridos.
Cuida de ellos, Padre. Te los confío.
En tus manos entrego mi vida.
Acógela según tu misericordia.
Enjuga tu llanto y no me llores.
No te dejes abatir por la pena.
Y mira más bien la vida que empieza.
Y no la que termina.

Amigo Alonso, doy gracias por haberte conocido.

5'0 (5 votos)

Para valorar comentarios debes estar registrado.


Acceder Crear usuario

No puedes valorar tus propios comentarios.



Ya has valorado este comentario