El año en el que nació el nuevo pobre
04/01/2010 - C. U. / El Progreso (Lugo)
El pastor de la comunidad evangélica Buenas Noticias, Marcos Zapata, transmite alegría y generosidad a raudales, pero una tranquila conversación con él sirve también para bajar a una realidad que está ahí al lado y que muchas veces no vemos, o no queremos ver, como la de un joven matrimonio de 20 y 22 años con dos niños de 4 años y 7 meses que el lunes pasado iban a dormir en la calle. No tenían ni un duro. La congregación les pagó una pensión y les solucionó la situación para los próximos días.
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La respuesta a situaciones de emergencia es un campo al que la comunidad ha tenido que prestar especial atención en el último año, en el que la crisis económica ha enseñado su peor cara y ha dado lugar a una nueva clase de necesitados, los nuevos pobres. "Son personas de aquí, españolas, que tienen entre 35 y 40 años, que nunca pensaron que iban a tener que pedir y que se sienten culpables y avergonzados", explica Zapata, al que le sobran ejemplos para mostrar como está el panorama.
"Nos llega gente que perdió el trabajo, se le acabó el paro, vendió todo lo que podía vender y viene a pedir comida y a que le ayudemos a vender el coche para poder pagar la hipoteca", explica. "Ahora mismo, continúa, estamos ayudándole a una pareja, los dos con carrera y haciendo cursos porque no hay forma de que encuentren empleo. A él le ofrecen trabajar en un despacho, pero sin cobrar, como aprendiz", asegura.
La cola de gente que necesita ayuda no deja de crecer. "Si vienes aquí un miércoles encuentras 50 o 60 personas esperando a que les hestiones algo", asegura el pastor, a la vez que ofrece ejemplos de generosidad, como el de Raúl, un joven en paro que la última semana viajó a Celeiro a buscar mil kilos de pescadilla para congelar y repartir.







