España rinde homenaje a dos guardias civiles de Lugo muertos en acto de servicio


Etiquetas: Lorenzo Martín, Abraham López, Lugo, Guardia Civil, homenaje, muerte

13/01/2010 - Miguel Olarte / El Progreso (Lugo)

Dos guardias civiles lucenses, Abraham López Álvarez y Lorenzo Martín Alonso, fueron homenajeados este martes junto a otros cinco compañeros y dos policías nacionales que perdieron la vida en acto de servicio durante 2008 y 2009. Fue en un acto solemne celebrado en el salón de tapices del palacio de La Moncloa, al que asistieron las altas instituciones del Estado. José Luis Rodríguez Zapatero, junto a los ministros del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y Defensa, Carme Chacón, y toda la cúpula policial y militar, entregó a los familiares de los agentes fallecidos una placa de reconocimiento a su labor.

Lorenzo Martín Alonso, de 52 años, perdió la vida el 24 de enero del año pasado, cuando un árbol cayó sobre él mientras ayudaba a ordenar el tráfico en A Mariña en medio del caos causado por el huracán Klaus. Abraham López sólo tenía 23 años cuando la muerte le llegó de forma súbita mientras controlaba las cámaras de seguridad del área de Barcelona.

El padre de Abraham, Luciano López, y su hermano estuvieron presentes este martes en el acto de homenaje, que Luciano calificó como "perfecto. Zapatero y todos los presentes han demostrado una gran humanidad y han estado muy amables y cercanos". "Nos han dado una placa y un título de reconocimiento por haber muerto en acto de servicio", explicaba el padre, sensiblemente emocionado, antes de coger el avión de vuelta desde Barajas.

Se da la circunstancia de que Luciano López es también guardia civil; en este momento pertenece a la Policía Judicial en Lugo. "Él entró en la guardia civil porque me veía a mí y le gustó", recuerda, "y ahora mi otro hijo, el pequeño, también está en la academia". Este agente recuerda con entereza lo que pasó aquel 17 de septiembre de 2008: "Murió de forma súbita, como el futbolista del Espanyol Jarque o el del Sevilla, Puerta. El también era muy deportista, había jugado al fútbol sala en el Prone B y hacía natación. Pero lo más característico suyo es que era muy extrovertido, siempre estaba riendo con todo el mundo".

Por eso dos compañeros que lo saludaron cuando estaba sentado vigilando las cámaras de Barcelona se extrañaron de que no devolviera el saludo; su corazón había dejado de forma repentina de bombear sangre hacía 17 minutos. "Era tan fuerte", explica Luciano, "que después de que le aplicaran el desfibrilador 13 veces lo resucitaron físicamente, pero su cerebro ya había muerto. Las células del cerebro sólo aguantan cinco minutos sin oxigéno".

Era miércoles; dos días después, tenía que empezar las pruebas para acceder a la Policía Judicial. "El gran consuelo que nos queda", se enorgullece, "es que con sus órganos se hicieron seis trasplantes sin rechazo. Los doné por él, porque es lo que hubiera querido".

Lorenzo Martín
No menos conmovedora es la historia de Lorenzo Martín. Había nacido en Zamora, pero desde que llegó ha Burela en 1992 se integró perfectamente en una tierra que ya le consideraba uno de los suyos.

Lorenzo no estaba de servicio la noche del 23 al 24 de enero de 2009, pero su sentido del deber le impulsó a colaborar para intentar minimizar los daños del terrible Klaus. A las cuatro y media de la madrugada organizaba el tráfico en el límite entre Xove y Cervo, cuando un árbol derribado por el viento segó su vida. Uno de sus hijos, que colaboraba con Protección Civil, estaba a su lado cuando ocurrió la tragedia.

En la tierra por la que dio la vida le recuerdan como una persona amable, alegre, conciliadora y absolutamente comprometida con su labor de servicio a los demás.

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