La jueza de la operación Carioca investiga a varios policías locales de Lugo
05/02/2010 - Miguel Olarte / El Progreso (Lugo)
La jueza que instruye el caso de la presunta red de prostitución en Lugo, conocido como operación Carioca, está investigando a varios policías locales de la capital provincial. Según confirmaron a este diario fuentes próximas al caso, algunas de las prostitutas implicadas habría reconocido en fotografías a alguno de los agentes locales que frecuentaban los prostíbulos que han sido clausurados durante la investigación.
La magistrada Pilar de Lara Cifuentes mantiene encarcelado por este asunto al policía local R.V.R., que al parecer mantenía una estrecha relación con el propietario del Queens, también en la cárcel, y que incluso podría tener alguna relación con la propiedad del local que ocupaba el prostíbulo, en O Ceao.
Según las fuentes, las primeras pesquisas de los investigadores en relación a la Policía Local iban encaminadas a aquellos compañeros del agente encarcelado que compartían servicio con él más asiduamente. Sin embargo, posteriormente los policías judiciales que llevan la investigación comenzaron a trabajar con fotos de la mayoría de la plantilla del cuerpo policial, que fueron mostradas a varias de las prostitutas que prestaron declaración en sede judicial.
Esas prostitutas reconocieron en las fotos de los policías locales a unos cuantos clientes habituales de los burdeles en los que trabajaban. No obstante, todo parece indicar que finalmente los investigadores centrarán su atención especialmente en unos pocos, los que más frecuentaban los ambientes de prostitución, que seguramente serán llamados próximamente para que comparezcan en el juzgado de instrucción número 1.
Guardia Civil
Quien sí pasó este jueves por los juzgados fue el cabo de la guardia civil que permanece encarcelado por la operación Carioca. Fue trasladado desde la prisión de Monterroso para que prestara declaración como testigo en un juicio por inducción a la prostitución que se celebró en el juzgado de la Penal número 1.
Su comparecencia, sin embargo, apenas duró unos segundos, porque se trataba de un caso de 2002 en el que su actuación se limitó a recoger el testimonio de una denunciante. Se limitó a ratificarse en los términos que constaban en el acta de declaración y regresó a prisión.
Por otro lado, el agente acaba de recibir recientemente otra mala noticia. Antes de ser encarcelado, y dado que iba a pasar a la reserva activa, había solicitado un puesto administrativo en la comandancia de la Guardia Civil en Lugo. Estos son puestos reservados para que agentes que pasan a la reserva activa puedan seguir trabajando y no vean reducido en gran cantidad su salario. En este caso, además, el cabo pretendía poder mantener durante otros seis años el piso de la comandancia en el que vivía con su esposa, dado que ninguno de los dos tiene otra vivienda a su nombre.
La petición fue, por un lado, rechazada por parte de los mandos en A Coruña, pero le llegó aprobada desde Madrid. Sin embargo, después de que los mandos en Lugo informaran a Madrid de la situación del detenido, se rechazó definitivamente la demanda.
Esto obligará a la familia del cabo a abandonar el domicilio en el que habitaban en la comandancia. Hasta el momento, según fuentes de la investigación, no se ha podido sacar a la luz ni una sola propiedad inmobiliaria ni las grandes cantidades de dinero que algunos suponían al cabo fruto de sus supuestas relaciones con la trama de prostitución.







