Castroverde, un municipio con una agitada política local en los últimos años
11/02/2010 - Pablo Rodríguez / El Progreso (Lugo)
Las victorias holgadas del PSOE en las dos últimas elecciones municipales, con sendas mayorías absolutas, han hecho que la calma haya sido la tónica dominante en el Ayuntamiento de Castroverde en los últimos años, una tranquilidad que se ha roto con la actual disputa en el seno del grupo socialista.
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Curiosamente, el máximo responsable de haber llevado la estabilidad al gobierno local, Xosé María Arias, fue en su día uno de los protagonistas de una serie de agitados capítulos en la vida política local que arrancaron en 1997 con una moción de censura.
Ese primer episodio tuvo como primer protagonista, paradójicamente, a otro teniente de alcalde, el nacionalista Arximiro Fernández, cuya dimisión por discrepancias con el entonces regidor, el también frentista Miguel Rodríguez, derivó en la presentación de una moción de censura de tres ediles del BNG —entre ellos, Arias—, concejales independientes y miembros del PSOE. La moción prosperó —en una polémica sesión en la que fue precisa la presencia de los antidisturbios—, y supuso la llegada a la alcaldía de Xosé María Arias, que no ha abandonado el bastón de mando. Los argumentos esgrimidos por este grupo contra Miguel Rodríguez se centraban en el carácter autoritario del alcalde, quejas que ahora se repiten en el seno del PSOE.
La ajustada victoria en los siguientes comicios locales, sin mayoría absoluta, de un PSOE con Arias ya al frente no ayudó a pacificar la vida política. En abril de 2002, sólo cinco años después de la anterior moción de censura, se fraguó otra promovida por los concejales del PP —con Carlos Santalla como alcaldable—, con el apoyo de dos ex ediles del BNG y un independiente, que denunciaban desgobierno e incumplimientos de acuerdos plenarios adoptados por una oposición en mayoría.
Cuando todo parecía apuntar a un nuevo relevo en la alcaldía, la intervención de las direcciones autonómicas y nacionales de PP y PSOE, con la amenaza de ruptura del pacto antitransfuguismo como telón de fondo, frustró esta iniciativa. La retirada de la moción y el paso al ostracismo de sus promotores reforzó a Arias, que desde entonces ha encadenado cómodas victorias electorales, aunque ahora se ha topado con las críticas en su propio partido.







