Los osos regresan a O Courel tras cuatro años sin ser avistados
27/03/2010 - L. A. R. / El Progreso (O Courel)
El oso pardo ha regresado a O Courel. No se tenía constancia de su migración desde la cordillera Cantábrica desde hacía cuatro años, cuando se había dejado ver en esta zona, así como en Samos y Robledo de Lastras, en Ourense, pero la agrupación vecinal y ecologista SOS Courel ha constatado su presencia días atrás al encontrarse huellas de su paso por varias dehesas que comparten territorio entre el municipio courelés y el de O Cebreiro.
Fue un vecino de Froxán, Vitorino Regueiro, quien al acudir a visitar la zona vio las pisadas del plantígrado en una pista que estaba reblandecida por la nieve. Había muchas y bien marcadas a lo largo de varios kilómetros, por lo que no dudó en sacar varias fotografías de ellas.
Los rastros se le enviaron a Guillermo Palomero, presidente de la Fundación Oso Pardo, que corroboró que se trataban de huellas de un oso.
Para SOS Courel, "está claro que a medida que aumenta la población de este aninal en la sierra cantábrica el oso va a aumentar su presencia en O Courel, a lo mejor es el único hábitat para este plantígrado en todo el territorio galego".
Sin embargo, desde esta colectivo se ha criticado la postura de la Xunta de "no querer declarar nunca O Courel como zona de protección del oso pardo, pues está más interesada en destruir la zona con fondos europeos".
SOS Courel se refiere con ello a las repoblaciones que se efectúan en la zona, pues cree que no debererían replantar el monte con especies pirófitas, como el pino, y sí plantar árboles de cuyos frutos se pueden alimentar estos animales, como los hayucos, bellotas, avellanas y castañas, de los que, sobre todo, se nutre esta especie en otoño, principalmente las hembras, que acumulan energías para parir y amamantar a sus crías durante el invierno.
Historia
Los últimos ejemplares de oso en Galicia fueron cazados en los años cuarenta en la Serra de Ancares y Couceiros (Ourense).
Este mamífero, que ya escaseaba en Galicia en el siglo XIX, tenía ocho núcleos de población. Se localizaban en Ulloa, San Andrés de Illobre ( A Coruña), Terra de Montes, en el área de confluencia de las provincias de Lugo, Ourense y Pontevedra; en Terra de Trives, en San Mamede, A Fonsagrada, O Cebreiro, O Courel y Serra do Eixo.
Las campañas de concienciación, la labor de distintas organizaciones ecologistas y una mayor vigilancia han contribuido a que la población osera viva su mejor momento. Ello influye a la hora de que este animal, capaz de recorrer enormes distancias, se desplace temporalmente desde la sierra cantábrica hasta O Courel.
Son pacíficos
Desde la Fundación Oso Pardo subrayaron el carácter pacífico de la especie. "Los ataques sólo pueden tener lugar si se sienten amenazados, cuando están en celo o si hay crías, pero en general, los humanos no somos de su interés y evitan el contacto en cuanto nos huelen", subrayaron.
De ello quedó constancia hace casi cuatro años, cuando se montó toda una algarabía entre el vecindario de Samos cuando vieron un oso pardo por los montes del municipio sin que causase problema alguno, quizá el mismo que había acechado unas colmenas en Quiroga o el que había sido grabado en vídeo en la localidad ourensana de Robledo de Lastras.
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