REPORTAJE
Desde el campo de batalla
08/05/2010 - Teresa R. Bermúdez / El Progreso (Lugo)
Desde un humilde municipio lucense, Castro de Rei, el III Reich se sirvió de unas instalaciones vitales para canalizar la información de sus fuerzas navales y aéreas y cubrir un vasto espacio de mil millas, desde el golfo de Vizcaya hasta las costas de Canadá durante la Segunda Guerra Mundial: las tres antenas Electra Sonne de Arneiro, a las que daban mantenimiento desde el aeródromo de Rozas. Eso fue antes del fin de una contienda —hoy se cumplen 65 años de la capitulación nazi— a la que los lucenses no resultaron ajenos y que incluso algunos tienen muy presente.
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El sacerdote Gerardo Fernández López (Lugo, 1919) era jefe de comunicaciones de la Cuarta Región española en Barcelona cuando recibió la noticia del paso de las tropas alemanas a Polonia. "Fui de los primeros en España en enterarme de que estaballaba la II Guerra Mundial", asegura.
Meses después, este sacerdote lucense se licenciaba para continuar la carrera de Teología en Comillas, estudios que concluyó en 1944. Posteriormente, regresó a Lugo para dar clases en el Seminario. "Fueron años de hambre y miseria —recuerda el padre Gerardo—, una experiencia muy dura por el bloqueo general al que fue sometida España, bloqueo que hay que recordar duró hasta 1953". El religioso asegura que parece haberlo vivido ayer mismo. "Tengo recuerdos muy claros y con esta crisis que estamos viviendo ahora, todavía se acentúan más".
Pero la contienda en sí no se dejó sentir entre los lucenses, tal y como asegura Gerardo Fernández, que explica que de cómo se iban sucediendo los hechos había que enterarse por la prensa o por la radio. "El aeródromo de Rozas era una base logística y no recuerdo que los aviones sobrevolaran la ciudad. Y si lo hacía alguno, era muy de vez en cuando", subraya.
A partir de 1944, con los ejércitos alemanes en retirada, muchos maquis reorientaron su lucha antifascista hacia España. "La actuación de estos guerrilleros mantuvo a muchos pueblos en vilo, porque aparecían por la noche y no dudaban en matar a gente", recuerda este sacerdote.
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A Julián Marcos Fernández (Lugo, 1927) la II Guerra Mundial lo cogió en plena niñez. "Yo soy hijo de un militar y mi padre estaba destinado en Valladolid cuando estalló", afirma.
"Con doce años no éramos conscientes de lo que significaba una contienda. Para nosotros era una juerga y nos entreteníamos en recoger la metralla, porque en Valladolid sí que se dejaron sentir los bombardeos", añade.
Julián Marcos todavía tiene muy presente el sonido de aquella sirena que los avisaba que debían acudir a los refugios. "Yo no tenía miedo", recalca. Cuando todo estaba en calma, "salíamos a la calle a recoger clavos, puntas y restos de metralla que apilábamos en un punto determinado y a cambio recibíamos entradas para ir al cine", rememora.
Como hijo de militar, este lucense explica que en su casa "sólo se hablaba de los buenos y de los malos, y Franco estaba entre los primeros". Pero con el paso del tiempo, "y con un mayor conocimiento de los hechos, mis ideas fueron cambiando".
Julián Marcos Fernández afirma que, aunque a su padre "no le hacía mucha gracia", recuerda que "de forma clandestina, en mi casa se recibía prensa extranjera y se escuchaba Radio Pirenaica, Radio París o la BBC de Londres. Así fue como, poco a poco, me di cuenta de que ni unos eran tan malos ni los otros eran tan buenos".
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Otro testigo directo es Xesús Alonso Montero (Vigo, 1928), muy vinculado a Lugo por los años en los que ejerció como catedrático de Lengua y Literatura españolas en la Escuela de Magisterio. Él pertenece a la generación de escritores que comenzó su labor cultural después de la Guerra Civil española, coincidiendo con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial.
La contienda lo cogió en los últimos años de la infancia y el comienzo de la adolescencia, en la tierra de sus padres, en Ventosela, Ribadavia. Alonso Montero afirma que fueron dos las anécdotas que lo marcarían.
"Recuerdo a un cantero de Ventosela, el señor Antonio, 'O Petouto', que era comunista y tenía fama de muy mal hablado, por el que yo sentía una especial simpatía —subraya—. Un día de febrero de 1943 irrumpió en un café gritando: "Falangistas do carallo, vades ver o que é bo porque estades reculando". Las tropas nazis habían sido derrotadas por primera vez y nos dimos cuenta de que el régimen de Franco empezaba a tambalearse y podía tener los días contados".
Alonso Montero explica que su formación política era escasa entonces, aunque "admiraba al señor Antonio". El contacto con este hombre lo marcó profundamente y, años después, se haría militante del Partido Comunista, siendo represaliado en varias ocasiones.
Otro de los acontecimientos que marcó a Alonso Montero fue el desembarco de Normandía, en junio de 1944. "En ese momento yo tenía clara mi antipatía por Franco y mi simpatía por los aliados, porque como hijo de labrador viví ese régimen de señoritos del Generalísimo".
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A sus 92 años José Cedrón (Pol, 1918) todavía tiene muy presente la contienda. "Foron anos de moito medo e moita fame", asegura este vecino de la parroquia de Luaces, que participó activamente en la Guerra Civil y en los primeros años de la II Guerra Mundial como camillero en el Ejército español, "primeiro en Asturias e despois recorrín media España".
Este vecino de Pol asegura que está vivo de milagro. "Estiven a punto de morrer en varias ocasións e eu creo que me salvou un escapulario que me regalou unha monxa antes de enrolarme en filas e que aínda conservo".
Como camillero, José Cedrón asegura haber vivido episodios especialmente sangrientos en el campo de batalla. "Eu non disparei nunca, aínda que tiven un fusil nas miñas mans en algunha ocasión, pero si que ten ocurrido de estar levando na camilla a algún ferido e ver caer mortos a compañeiros que levaban a outros soldados tamén feridos".
El hambre también hizo mella en este vecino de Pol, que recuerda haber comido macarrones servidos por militares italianos en alguna ocasión.
Campos nazis
Al menos 33 lucenses fueron deportados durante la II Guerra Mundial a los campos de concentración nazis, según los datos históricos recogidos en el portal de archivos españoles del Ministerio de Cultura. De todas estas víctimas lucenses sólo sobrevivieron doce e incluso de algunos se desconoce cuál fue su destino final.
La mayoría de estos prisioneros lucenses eran hombres y, al parecer, estaban exiliados en Francia cuando fueron hechos prisioneros por el régimen nazi. Además, veintiocho de ellos fueron enviados al campo de Mauthausen, en Austria, donde se concentraron muchos prisioneros republicanos españoles.
Por lo que respecta a los fallecidos, la mayoría lo fueron entre los años 1941 y 1942.
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#4 Por Serafin 09-05-2010 11:38
....Se conmemora la capitulación de Alemania, pero no el fin de la guerra, Karl Friedrich Otto Wolff, rindió las tropas Alemanas de la zona de italia sin el correspondiente permiso del Fhürer, de hecho desde el 26 de abril de 1945, había ordenado que las tropas alemanas dejasen de combatir a los partisanos (los voluntarios y militares que luchaban contra Benito Mussolini).
#3 Por carliños 08-05-2010 22:33
#2 Serafin, el 2 de mayo de 1945 no se rindieron las tropas alemanas, fue Karl Wolff,por su cuenta quien trató una capitulación parcial con los anglo-americanos en el norte de Italia que se firmó el dia 1 que estipulaba que todas las fuerzas alemanas en Italia se rindiesen incondicionalmente ante los Aliados el 2 de mayo.
La rendición incondicional para todas las fuerzas alemanas ante los Aliados se firmó a las 02:41 de la mañana del 7 de mayo de 1945 y decía: "todas las fuerzas bajo el mando alemán cesarán las operaciones activas a las 23:01 horas, hora de Europa Central, el 8 de mayo de 1945".
Por eso se conmemora la capitulación de Alemania el dia 8 de mayo.
#2 Por Serafin 08-05-2010 20:49
Estimada Teresa: el final del conflicto fue el día 14 Agosto de 1945, tras la rendición de los Japoneses.(Tras lanzar dos bombas atómicas sobre las ciudades de Hiroshima(6 de agosto) y Nagasaki(9 agosto))
La guerra en Europa finalizó con la rendición de las tropas alemanas el día 2 de mayo, para los aliados la guerra terminó el día 8 y para los Rusos el día 9, aunque algunos reductos de resistencia alemanes tubieron escaramuzas con los ejercitos aliados hasta el 12 de mayo.
un cordial saludo
#1 Por carliños 08-05-2010 14:27
Querida Teresa R. Bermúdez cuando se escribe sobre un tema hay que saber lo que se escribe, porque luego la gente se cree lo que lee y lo da por cierto.
Las antenas del Sonne Consol (Torres de Arneiro) o Radiofaro Consol sólo eran un sistema de localización (como hoy un GPS), ahi no se canalizaba ningun tipo de información, simplemente se transmitian unas señales (puntos y rayas) que eran utlizadas para orientar en la navegación aérea y maritima a aeronaves alemanas.
Te recomiendo el mejor trabajo sobre el tema hecho por los que más saben sobre ese tema probablemente a nivel mundial.
http://www.sonne-consol.es









