El portavoz del equipo de gobierno de Lugo, el socialista José Rábade, afirmó este miércoles que la decisión de no incluir las escuelas infantiles de la ciudad en la red de galescolas está amparada por la "Lei Galega de Servizos Sociais, que le da esas competencias a los municipios". Recordó que el Ayuntamiento se limita a defender "la autonomía municipal", pero "no se opone a ningún tipo de acuerdo con la Xunta de Galicia".
Rábade pidió a la Vicepresidencia de la Xunta que no condicione las ayudas para las escuelas infantiles a que los municipios se adhieran al Consorcio Galego de Servizos Sociais y, por ello, insistió en que el Ayuntamiento lucense acudirá a los tribunales si el departamento que dirige Anxo Quintana negase fondos para las guarderías por no participar de dicha red.
Apuntó que el Ayuntamiento quiere gestionar ese tramo de educación infantil que va de cero a tres años porque es la "entidad más cercana a los ciudadanos".
Además, advirtió de que el Pacto Local, suscrito entre la Xunta y la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp), recoge que "los ayuntamientos recibirán una serie de aportaciones económicas para gestionar sus servicios".
El portavoz del gobierno local opinó que el municipio que dirige el socialista José López Orozco no es "desleal" con la Xunta por el hecho de no adherirse al Consorcio de Servizos Sociais. "Simplemente defendemos un espacio de autonomía y la gestión de las escuelas infantiles" recalcó.
En ese sentido, destacó que la red de servicios sociales prevé que los ayuntamientos dediquen a esta materia un siete por ciento de los presupuestos anuales aunque matizó que el Ayuntamiento de Lugo lo supera ampliamente" porque destina cada año el nuevo por ciento de sus cuentas a servicios sociales.
13/02/2008