Cuando faltan dos días para la celebración del Día Internacional de la Mujer, la Marcha Mundial das Mulleres en Santiago se mantiene en sus trece. No desconvocará el acto previsto, pese a la prohibición del Gobierno central de celebrar manifestaciones el sábado por coincidir con la jornada de reflexión. Así las cosas, habrá concentración. Será el día 8 a las 8 de la tarde en la Plaza 8 de marzo.
La portavoz del colectivo feminista en Santiago, Pilar Estévez, no teme a las repercusiones legales que tal decisión pueda acarrear. Aunque reconoce que la Marcha "está estudiando el tema", considera que la decisión de suspender los actos reivindicativos es "un recorte de derechos".
Por la prensa supo que en Madrid los actos del Día de la Mujer estaban prohibidos desde hace días. Y por la prensa supo también, el miércoles por la tarde, que la Delegación del Gobierno los había vetado en Galicia.
Para Estévez, la orden no ha llegado antes "para que no tengamos tiempo de recurrirla y que vivamos ese día en tensión". Se muestra en desacuerdo con la medida y recuerda que el 8 de marzo es una fecha señalada a nivel internacional "y nada tiene que ver con las elecciones".
Además, desde la asociación feminista aseguran que se trata de un momento especialmente sensible para la mujer, cuando cuestiones como la violencia machista o el derecho a abortar están a la orden del día. Por ello, Estévez llama a todas las mujeres "a estar allí", en la Plaza 8 de marzo, el próximo sábado.
Pontevedra
A nivel estatal, la organización presentará un recurso contra la prohibición de celebrar concentraciones reivindicativas en el Día Internacional de la Mujer. La portavoz del colectivo en Pontevedra, Pilar Álvarez, ha mostrado su rechazo a una medida que califica de "injusticia".
Aunque en la Ciudad del Lérez sí se ha suspendido el acto programado para no "desobedecer" la orden de la Delegación del Gobierno, Álvarez ha reivindicado el derecho de las mujeres "a salir a la calle y no quedarse calladas en casa". La Marcha en Pontevedra no renunciará a colocar "símbolos feministas" en la misma fecha y lugar donde estaba convocada la manifestación: la Plaza 8 de marzo.
A cambio de no celebrar el acto, Pilar Álvarez replica que resoluciones como la citada "podrían dictarse para prohibir las misas, pues el Obispado lleva más de seis meses en campaña electoral". La portavoz de la Marcha también se ha referido a la violencia machista, y ha señalado que "no dejarnos salir a la calle es un modo de hacernos seguir en el papel de aguantar".
Los actos organizados en Pontevedra, con el lema
Nin un paso atrás, non podemos perder dereitos!, se completarían con la presentación de otras 200 autoinculpaciones de mujeres por haber abortado. Este acto no ha sido cancelado.
Vigo
La coordinadora de Vigo de la Marcha se suma al rechazo de la decisión adoptada por el Gobierno central. Estiman que convocar elecciones para el 9 de marzo es "una falta de sensibilidad", ya que eclipsa el Día Internacional de la Mujer.
Así mismo, denuncian la actitud "cobarde" de la Delegación del Gobierno en Galicia por no prohibir los actos convocados hasta este miércoles, pese a tener conocimiento de las manifestaciones desde el 13 de febrero.
La Marcha en Vigo alude también a la Iglesia, a la que definen como "una organización que se ha manifestado orientando el voto de sus afiliados". Se preguntan si esta institución está libre "de la tenue barrera que separa lo político y lo social".
Pese a las quejas, el colectivo feminista ha desconvocado "por imperativo legal" la manifestación fijada para el sábado. Pero anuncian una fiesta a partir de las once de la mañana en la Praza viguesa 8 de marzo, y la entrega de otra remesa de autoinculpaciones en los juzgados de la ciudad olívica.